jueves 30 de octubre de 2008
martes 30 de septiembre de 2008
sábado 30 de agosto de 2008
miércoles 30 de julio de 2008
lunes 30 de junio de 2008
Crónica de la felicidad
No hay lugar en donde la felicidad pueda ser más plena, frente al mar o a la orilla de cualquiera de sus lagunas, como en Mejía. En este apacible pueblo costeño no nací pero desperté a la vida y aprendí de ella. Aquí conocí el mar y la arena y pesqué mi primer tramboyo. En sus pantanos supe de las chocas, de las lizas, los patos silvestres y las garzas; del tren del mediodía y las monedas deformadas por sus ruedas metálicas. En sus lomas mis canillas soportaron los latigazos de la hortiga y fue aquí, en este balneario en donde me gradué de niño llevándome manzanas de huertos ajenos. En la Chirisuya hice mi primer enigmático descubrimiento -aun no resuelto- un cementerio de gorriones muertos enterrados y atados por el cordel extraviado de un viejo pescador. Y en la quebrada de Chule recogí piedrecitas de colores que alimentó la pesada colección de mi padre.Me bañé muchas veces desnudo con los amigos de la infancia en el Canal Madre y por ello casi terminamos una vez en la comisaría de manos del Gobernador. Disfruté de la historia de mi primer libro, Platero y Yo. Recuerdo haber sido llevado por mi padre a una librería de Mollendo, en donde estiré el dedo ante la vitrina para elegirlo y a donde hube de volver por otros, como Las aventuras de Tom Saywer, Las aventuras de Huckeberry Finn y Moby Dick...
(Esta crónica continuará...)
jueves 29 de mayo de 2008
Alegría campesina
En el atrio de la Iglesia de Santo Tomás, capital de esta provincia cusqueña, hombres, pero sobre todo mujeres, se manifestaron para celebrar su condición de ciudadanas plenas suscribiendo contratos para acceder a tres mil Seguros de Vida Campesino, asociándose para este propósito con el Proyecto de Desarrollo Sierra Sur, una iniciativa del Estado peruano para la lucha contra la pobreza con el respaldo del Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA).
Haciéndose socias de Sierra Sur, las campesinas desarrollan también emprendimientos económicos y el manejo sostenible de recursos naturales productivos mediante planes de negocios y de gestión, orientados a mejorar los ingresos, insertarse en los mercados locales y regionales, y elevar la calidad de vida.
Más allá de esta iniciativa gubernamental, en el terreno de los hechos la estrategia contra las carencias y la exclusión se construye por el protagonismo de la mujer campesina.
martes 29 de abril de 2008
El templo de Tassa
Tassa está hecha de piedra pero en sus viviendas no habita nadie y el templo no recibe fiel alguno. Los pobladores abandonaron la zona debido a una falla geológica que removió los cimientos de sus casas, hundió el piso de las aulas del único colegio, fracturó el terraplén de la plaza principal y resquebrajó toda esperanza de habitar este bello paraje.
Cuando el suelo empezó a fracturarse cada día con más frecuencia, la mudanza se tornó obligatoria y los campesinos cargaron con todo, o mejor, casi todo. Dejaron parte de su vida. Y retornan aquí, a recogerla de cuando en cuando, sobre todo los que al menos han pasado las cinco décadas. Nostálgicos, llegan con la suficiente fuerza para reconocer en las calles sinuosas de Tassa las imágenes perdidas de la niñez, los recuerdos calientes de la adolescencia o el aura de los amores ya ausentes.
El pueblo nuevo se ha instalado a unos 600 metros de distancia, en una explanada superior de la ladera derecha del valle, pero no tiene el encanto de la añeja Tassa pues las construcciones ya no son de piedra, ni techo de paja a dos aguas. Ni siquiera el trinar de los pajaritos parece ser el mismo de antaño. 


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